El cabello graso es consecuencia de la producción excesiva de grasa capilar. Este tipo de cabello amerita cuidados especiales, ya que en casos graves las glándulas sebáceas pueden ahogar la raíz, lo que ocasionará caspa o la caída del cabello (Medline plus, s.f). ¡Conoce más a continuación!

Causas del cabello graso

En todos los tipos de cabello (cabello crespo, cabello liso, cabello ondulado), puede generarse el cabello graso. Éste se produce debido a las siguientes razones:

Hormonas

Cuando las mujeres están embarazadas, pasan por la pubertad o entran en la menopausia, se producen cambios hormonales que provocan sensibilidad en las glándulas sebáceas. Esto produce más sebo, lo que impacta directamente en el cabello (Gándara, 2020).

Condiciones climáticas

El sol en exceso puede generar irritación en el cuero cabelludo. El frío, la humedad y otros factores climáticos pueden tener una incidencia directa en tu cabello (Gándara, 2020b).

Uso de productos incorrectos

Esta es una de las razones más frecuentes del cabello graso. Lavarlo con productos incorrectos o utilizar tratamientos que no están recomendados para tu tipo de cabellera puede ser muy perjudicial (Gándara, 2020c).

¿Por qué es necesario cuidar tu cabello graso?

Además de ser incómodo a la hora de tener una apariencia cuidada, el cabello graso puede originar problemas graves en el cuero cabelludo. El sebo que este produce evita la resequedad del cabello. Sin embargo, cuando su producción es excesiva se puede generar caspa, caída del cabello y rasquiña (Salud y Medicina, 2017).

Cuidados para el cabello graso

El primer paso para tener un cabello perfecto es la exfoliación. La exfoliación reduce impurezas y células muertas. Además, permite el crecimiento saludable del cabello. Recuerda que tu cuero cabelludo es piel y también amerita cuidados especiales. Para realizar este proceso es necesario usar  exfoliantes naturales como el café, el aceite de coco, el aceite de oliva, entre otros productos especializados. En este enlace podrás encontrar cuatro recetas caseras para realizarlo de forma práctica y sencilla  (Morales, 2017).

Sin embargo, según las condiciones de cada cabellera y su tipo se deberá verificar si requiere de exfoliación (Morales, 2017b).

Cuida tu cabello graso durante todo el año tomando en cuenta las siguientes recomendaciones:

¿Cómo lavar el cabello graso?

Para lavar este tipo de cabello es necesario frotarlo suavemente con la yema de los dedos al aplicar el champú. Es vital aclararlo muy bien de modo que no queden residuos. De lo contrario, la producción de grasa puede ser mayor.

Lava tu cabello con agua fría o tibia, el agua caliente favorece la producción de grasa. Adquiere un champú que esté indicado especialmente para cabello graso. Especialmente los que poseen aloe vera, menta, romero, té verde, salvia y otros ingredientes necesarios para este tipo de cabello.  Evita lavarlo a diario (Gándara, 2020d).

Cuida el cepillo que utilizas

Usa un cepillo de cerdas naturales que distribuya la grasa de forma uniforme. Además, evita cepillarlo con frecuencia, si lo haces en exceso puedes causar una mayor producción de grasa (García, 2015).

Evita los sulfatos

Los productos con sulfatos limpian de forma agresiva el cabello eliminando aceites naturales y aumentado la producción de sebo (Vera, 2017).

Cuida tu alimentación

Los alimentos grasos y aquellos que contienen conservantes generan desarreglos hormonales que generan grasa en exceso. Además, debes consumir vitaminas del grupo B, vitamina C y otros nutrientes que controlan el perfecto funcionamiento de la piel y el cabello (García, 2015b).

Prueba con tratamientos naturales

Utiliza productos naturales como el vinagre de manzana, el cual ayuda a balancear los niveles de PH del cuero cabelludo. Éstos controlan la secreción y el exceso de grasa en el cabello. Para preparar este tratamiento, es necesario agregar a una taza de agua dos cucharadas de vinagre de manzana. Úsalo como acondicionador una vez por semana (Padilla, 2020).

El cabello graso, al igual que todo tipo de cabello, amerita de rutinas diarias para cuidarlo adecuadamente. Toma nota y comienza a poner en práctica estas recomendaciones prácticas: ¡no te arrepentirás!