Durante mucho tiempo, tener el cabello crespo significó una molestia para algunas mujeres. Era preferible alisarlo o mantenerlo recogido. Sin duda, este tipo de cabello es maravilloso, pero también requiere cuidados especiales. Para lucirlo con orgullo, es importante conocerlo y empezar a apropiarte de él.

Si tu cabello es crespo, probablemente hayas notado que tiende a perder su humectación fácilmente. Como resultado, se enreda más y presenta más frizz. Sin embargo, esto se debe a que no tenemos la información y las herramientas necesarias para mantenerlo sano.

No todos los tipos de cabello necesitan los mismos tratamientos o la misma atención. Algunas cosas que deberías saber son: cómo hacer un buen lavado, cómo secarlo, cómo peinarlo y qué tipo de cortes le favorecen.

Cabello crespo: ¿cómo cuidarlo?

Es importante que tengas claridad respecto a cómo funcionan ciertos procesos en el cabello crespo. Por ejemplo, la ya mencionada deshidratación se debe, en muchos casos, a que las ondas naturales impiden que la grasa del cuero cabelludo descienda adecuadamente.

Este problema puede conllevar a que las puntas se vean maltratadas, ya que el sebo natural se acumula en las raíces y en la parte media del cabello crespo. La solución está en prestar atención a cómo lo tratas. Ten presentes estos consejos:

  • Sé cuidadosa con la clase shampoo y acondicionador que utilizas. Lo más recomendable es que sean productos neutros que contengan sulfatos totalmente orgánicos (Mora, 2017).
  • Los shampoos con parabenos se deben evitar. Producen resequedad y, en algunos casos, irritación. Por el contrario, verifica que entre los ingredientes haya pantenol, vitamina E o germen de trigo. Son los humectantes más eficaces.
  • No laves tu cabello todos los días. Lo más beneficioso es que el lavado se haga día de por medio: un día sí, un día no. Tampoco te excedas con la cantidad de producto que aplicas.
  • No lo seques haciendo fricción con la toalla, debes retirar el exceso de humedad haciendo presión. Para eso, es importante que tengas una toalla de algodón o microfibras. También es común que las mujeres con cabello crespo lo sequen con una camiseta. El material evitará que aparezca el frizz. Si tienes un secador, utilízalo con un difusor.
  • Procura desenredarlo cuando está húmedo. Utiliza tus dedos. Si definitivamente necesitas utilizar un cepillo o una peinilla, busca que tenga cerdas anchas. En ningún caso frotes el cabello crespo, desenreda de la raíz a las puntas y siempre con delicadeza.

Consejos finales para su cuidado

  • Otra experiencia recurrente que atraviesan las mujeres con cabello crespo tiene que ver con la hora de dormir. Despertar con los rizos desordenados es molesto. Para evitarlo, puedes hacerte una trenza o recoger el cabello sobre tu cabeza en forma de tomate. Así no se aplastará ni se enredará.
  • Hay varios cortes de cabello que favorecen el cabello crespo. Aunque, como siempre, esto depende de tus objetivos. Si quieres darle más movimiento y volumen, las capas son ideales. Si quieres reducir su peso, lo mejor será un corte de puntas rectas o un desfilado.

Ahora que sabes cómo mantener tu cabello crespo saludable, es momento de empezar a lucirlo. Recuerda que enorgullecerte de él es una forma de afirmar que no se trata solamente de un tema estético o cosmético. Tener este tipo de cabello es también la experiencia social e histórica de muchas mujeres a nivel mundial (Ríos y Villarreal, 2017).