Sin duda alguna, el cuerpo humano funciona como una máquina y, cuando siente que algo no está bien, busca protegerse. Ese es el caso de los callos en los pies. Aunque sabemos que pueden ser molestos o desagradables, son eso: una forma de protección.

En este artículo te contamos todo sobre los callos en los pies. Lee y descubre qué son, cuántos tipos hay, por qué duelen… En fin, todo lo que tienes que saber, ¡empecemos!

¿Qué son los callos en los pies?

Como te contábamos, el cuerpo humano es sabio. Un granjero o persona que trabaja la tierra, por ejemplo, puede tener callos debido a su trabajo. Estos impiden que sus manos tengan ampollas dolorosas.

Lo mismo sucede con los pies debido a que, en la mayoría de los casos, el calzado no se ajusta bien.

De acuerdo a Mayo Clinic (2020), los callos en los pies son “capas duras y gruesas de piel que aparecen cuando la piel intenta protegerse de la fricción y la presión. Casi siempre se forman en los dedos de las manos o de los pies”.

Además, no son causados por enfermedades de la piel, sino por: malformaciones en los pies, aparición de los juanetes, falta de hidratación o una mala pisada (Podoactiva, 2019).

Callos vs callosidades

Callos

Estos pueden generar dolor y son más pequeños. Se desarrollan en las partes que no soportan peso, como puntas, costados y entre los dedos.

Callosidades

Rara vez son dolorosas. Varían de tamaño, forma y son más grandes que los callos. Se forman en los talones, la región metatarsiana, palmas o rodillas (Mayoclinic, 2020).

3 tipos de callos en los pies

 Encontramos 3 tipos principales de callos en los pies (Callejo, 2020):

  • Este es el más común y aparece en el segundo, tercero y quinto dedo.
  • Blandos o suaves. Aparecen entre los dedos de los pies. Además, tienen consistencia gomosa y lechosa. Esto se debe a la humedad a la que los pies están expuestos o a la hiperhidrosis.
  • Vasculares o neurovasculares. Los vasculares no tienen vasos sanguíneos y generan una especie de hernia. En cambio, los neurovasculares tocan tejido nervioso, lo que hace que sean dolorosos y sangren.

Ten en cuenta que existen varios tipos de piel. Por eso, si tienes una piel seca, debes hidratarla bien para evitar molestias por los callos en los pies.

Opciones naturales para tratar los callos en los pies

 Recuerda siempre consultar con el dermatólogo o médico tratante antes de aplicar cualquier alternativa. Algunas opciones naturales son (Papa pintor, 2020):

Cebolla

Puedes colocar media cebolla en la zona afectada durante toda la noche. La puedes sostener con una venda o con ayuda de la media. Los ácidos de la cebolla ayudan a que la piel se ablande y sea fácil retirar el callo.

Ajo y aceite de oliva

Machaca un diente de ajo y mézclalo con una cucharada de aceite de oliva. Luego, aplícalo en la zona afectada. Tapa con una gasa o venda y deja actuar toda la noche. Repite la aplicación hasta que los callos en los pies desaparezcan.

Bicarbonato de sodio

Esta es, por excelencia, una de las opciones más efectivas. Mezcla un poco de bicarbonato en agua caliente e introduce los pies durante 15 o 20 minutos. Luego, retira la piel con una piedra pómez.

No olvides que el uso de esta piedra debe ser mesurado y con recomendación médica. También, puedes alternar el uso del bicarbonato con vinagre de manzana.

Ahora que sabes todo sobre los callos en los pies, no dejes que se conviertan en una molestia. ¡Sigue estas opciones y déjalos atrás!