¿Quieres tener una piel sana y bonita? Entonces debes usar protector solar a diario, salgas o no de casa. De hecho, este es uno de los cuidados de la piel más importantes y el producto anti-edad #1.

Te contamos todo sobre los proetctores solares. ¡Acompáñanos!.

A) ¿Por qué es importante usar protector solar?

El mayor factor de riesgo para desarrollar cáncer de piel es la exposición excesiva a los rayos UV presentes en la luz solar. Esta radiación puede causar daños estructurales en las células de la piel, de forma que estas envejezcan o se vuelvan cancerígenas (MinSalud, 2017).

Este riesgo es igual para todas las personas. Aunque aquellas de piel blanca que no se broncean o lo hacen muy poco, tienen mayor probabilidad de encontrarse afectadas.

También es importante recordar que las alteraciones producidas en la piel a causa del sol son acumulativas. Esto quiere decir que, a mayor exposición sin protección, mayor es el daño.

Por eso necesitas usar protector solar a diario, no solo durante el verano. Y es que, con los cambios en la capa de ozono, la incidencia de los rayos solares es mayor. Además, los rayos se reflejan en ciertas estructuras (pavimento, agua, arena, nieve) y pueden causar quemaduras (CDC, 2021).

Beneficios de aplicarte protector solar a diario

Además de prevenir el cáncer de piel, usar protector solar con frecuencia puede ayudarte a lucir una piel más sana al reducir la aparición de (CDA, s.f.):

  • Quemaduras solares.
  • Manchas en la cara y otras áreas de la piel.
  • Arrugas producto del fotoenvejecimiento.
  • Arañas vasculares en la cara.

B) Aplica de forma correcta tu protector solar

Aplica el protector solar de forma generosa sobre todas las áreas expuestas,  no te centres solo en la cara. Usalo al menos 15 minutos antes de exponerte al sol y reaplica cada 2 horas o justo luego de sudar o mojarte (AAD, s.f.).

Usa un producto con factor de protección solar (FPS) igual o mayor de 30 y que sea resistente al agua. Además, procura que esté vigente; recuerda: estos se deben conservar durante máximo 3 años. (CDC, 2021).

C) Escoge el producto ideal para ti

Así como te tomas el tiempo de seleccionar las mascarillas para el acné, el tónico y los limpiadores faciales, también necesitas prestar atención al protector solar que vas a comprar. Algunos aspectos a tener en cuenta son:

Factor de protección solar o FPS

El factor de protección solar(FPS) hace referencia a la protección contra rayos UVB. En líneas generales, mientras mayor sea el valor, mayor será el tiempo que le tomará a la piel enrojecerse a causa de la exposición al sol.

La protección contra rayos UVA se expresa de forma diferente. En Europa se usa un circulo que contiene las siglas UVA, en Estados Unidos se mide con estrellas y en Asia con signos “+”. Mientras más estrellas o signos “+” mayor es el factor de protección.

Protección contra rayos UVB y UVA

La luz solar tiene dos tipos de radiación: UVB y UVA, ambos dañinos para la piel. Por eso es importante que escojas un producto que asegure la protección contra estos (Gabros et al., 2020).

Los UVB son rayos de onda corta que penetran las capas más superficiales de la piel, originando generalmente quemaduras. Mientras tanto, los UVA son rayos de onda larga que penetran a las capas más profundas, generando daño directo a las células y las moléculas de colágeno.

Estos últimos están más relacionados al cáncer de piel y los signos de envejecimiento (NIH, 2014).

Protector mineral/pantalla y protectores químicos

Los ingredientes de los protectores solares permiten clasificarlos en(Gabros et al., 2020).:

Protector mineral

Son elaborados con filtros físicos (óxido de zinc y dióxido de titanio) que protegen bien contra los rayos UVB y UVA. Son una buena opción si pasas mucho tiempo al aire libre. Son protectores de textura gruesa, más difíciles de aplicar que pueden dejar una capa blanca sobre la piel.

Protector químico

Están hechos con ingredientes químicos (oxybenzone, octinoxate y avobenzona) que se combinan para bloquear tanto los rayos UVB como UVA. Estos son productos más fluidos  y fáciles de aplicar que no dejan una capa blanca sobre la piel. Sin embargo, pueden ser irritantes para quienes tienen pieles sensibles.

Además puedes fijarte en la base sobre la cual se elabora el protector para seleccionar el ideal. Si tienes una piel grasa te servirá un protector en gel, crema ligera u oil free, y si tu piel es seca uno en crema. Mientras que, si te gusta maquillarte, puedes escoger uno con color, estos tienen el mismo nivel de protección que los demás.

El protector solar es un elemento esencial para el cuidado de la piel. Úsalo a diario, de forma generosa sobre todas las áreas expuestas de tu cuerpo. De esta forma previenes la aparición temprana de algunos signos de envejecimiento y reduces el riesgo del cáncer de piel.