¿Quieres ampliar tu rutina de cuidado de la piel y probar con nuevos principios activos? Entonces un serum facial puede ser la solución para ti. Te explicamos de qué se trata y cómo usarlo de forma correcta.

¿Qué es el serum facial?

El serum facial o suero facial, como también se le conoce, es un producto cosmético muy ligero y de fácil absorción. Son productos líquidos que tienen una base de aceite o de agua y que se esparcen de forma muy sencilla sobre la piel (Bilodeau, 2018).

Son formulaciones que contienen altas concentraciones de principios activos, lo cual permite abordar diferentes problemas de la piel, incluyendo el envejecimiento. En este caso, aporta beneficios adicionales que no se pueden encontrar en las cremas y protectores solares.

Tipos de serum facial

Si estas en búsqueda de adquirir tu primer serum facial debes considerar que existen varios tipos. Este producto se clasifica según sus ingredientes y los objetivos que se buscan. Entre ellos hay (Cobb, 2020; Cuidate Plus, 2018):

  • Anti envejecimiento: promueven la renovación de la piel y la producción de colágeno. Pueden tener retinol.
  • Hidratantes: ayudan a potenciar la hidratación de la piel y usualmente contienen ácido hialurónico.
  • Efecto aclarante: ayudan a aclarar la piel, mejorando manchas marrones y equilibrando el tono de la piel. Pueden tener ácido láctico, ácido kójico o ácido ferúlico.
  • Antioxidantes: contribuyen a reducir los efectos de los radicales libres sobre la piel. Suelen tener compuestos como vitamina C, vitamina E o resveratrol.
  • Para pieles sensibles y con tendencia al acné: pueden ayudar a controlar la producción de grasa y contienen ácido salicílico o niacinamida.
  • Reparadores: aportan a mejorar la textura y apariencia general de la piel. Generalmente tienen ácido glicólico como principio activo.

Beneficios de usar un suero facial

Algunos de los beneficios que puedes disfrutar al incorporar un serum facial a tu rutina diaria son (Cobb, 2020; Werschler et al., 2011):

  • Absorción rápida: su textura es más ligera que una crema hidratante. Por lo tanto, se absorben de forma muy rápida en la piel.
  • Deja una sensación de suavidad: se absorben completamente dejando la piel suave sin sentirse pesada ni grasosa.
  • Proporciona resultados más visibles: esto se debe a que son más concentrados en ingredientes activos.
  • Va muy bien con pieles grasas: debido a que muchos de ellos son preparados a base de agua, suelen ser un aliado perfecto para las pieles grasas o propensas al acné.
  • Protegen la piel contra radicales libres: los ingredientes activos como vitamina C, vitamina E, resveratrol, té verde o ácido ferúlico proporcionan un efecto antioxidante.
  • Mejoran la apariencia de líneas finas y arrugas: algunos componentes como el retinol ayudan a mejorar signos incipientes de envejecimiento de la piel.
  • Hidratan la piel: el ácido hialurónico que contienen algunos sueros ayuda a mantener la piel más hidratada.

¿Cómo usarlo correctamente?

Un serum facial es un producto de muy fácil aplicación. Además, puede rendir mucho; ya que solo necesitas unas pocas gotas para tratar todo el rostro cuello y área del escote (Bilodeau, 2018).

Siempre debes usarlo después de la limpieza y antes de la crema hidratante. Esto favorece la absorción correcta de los ingredientes contenidos en el suero. Procura masajear un poco tu piel al aplicarlo para esparcirlo por todo el rostro. Considerando estas reglas básicas, tu rutina facial incluyendo este producto quedaría así:

Pasos de la rutina de cuidado de la piel de día

  • Limpia tu rostro y cuello con un limpiador suave.
  • Aplica un tónico.
  • Usa un suero facial adaptado a tu tipo de piel.
  • Aplica de la crema hidratante de día.
  • No salgas de casa sin aplicar un protector solar de 30 FPS o más y replícalo a lo largo del día.

Pasos de la rutina de cuidado facial de noche

  • Usa un desmaquillante o agua micelar para retirar los restos de maquillaje.
  • Limpia tu rostro con un limpiador gentil.
  • Usa un tónico facial.
  • Aplica el suero adaptado a tu tipo de piel y necesidades.
  • Usa tu una crema facial de noche.

Recuerda que los sueros faciales son productos altamente concentrados y algunos ingredientes activos pueden ser irritantes, como el ácido glicólico, la vitamina C o el retinol. Por eso, cuando compres un nuevo suero facial haz prueba de tolerancia en una pequeña parte de tu rostro o cuello para verificar que no irrite tu piel (Bilodeau, 2018).

Un serum facial, sin duda, será un plus para tu rutina de cuidados de la piel. Analiza muy bien tus necesidades y objetivos y selecciona el suero que se adapte a ti. Úsalo cada día luego de lipiar tu piel y antes de tu crema hidratante.