¡Vivir sin caspa es posible! Y la verdad, es bastante sencillo deshacerse de ella. Hoy revisaremos qué es exactamente, por qué se produce y a cuáles enfermedades de la piel puede asociarse. También, por supuesto, cuáles son los tratamientos que pueden ayudar a solucionarla.

¿Qué es la caspa?

La caspa es un problema estético que puede afectar a cualquiera. Aunque es más frecuente en los hombres, muchas son las mujeres afectadas durante la adolescencia y la adultez.

Se trata de pequeñas y delgadas escamas de piel seca que se desprenden desde el cuero cabelludo (AEDV, 2016). Aunque también es posible evidenciar descamación en las cejas, bigote y barba (Mayo Clinic, s.f.).

El signo principal de la caspa es la descamación de la piel. Las escamas pueden quedarse sobre el cuero cabelludo y el cabello o caer sobre los hombros y la ropa. Esto puede acompañarse de picazón en el cuero cabelludo (Mayo Clinic, s.f.).

¿Por qué se produce?

Contrario a lo que se piensa, la caspa no es sinónimo de falta de higiene. Su aparición está relacionada con la irritación del cuero cabelludo (AEDV, 2016). Esto puede originarse por (Mayo Clinic, s.f.):

  • Piel seca.
  • Uso inadecuado del champú.
  • Piel irritada y grasosa.
  • Sensibilidad o irritación a causa de ciertos productos para el cabello como los tintes.
  • Presencia de un hongo; el Malassezia spp.

Algo más que caspa

Existen algunas enfermedades de la piel que también pueden desencadenar la caspa. Tal es el caso de (NHS, 2019):

  • Dermatitis seborreica. Se trata de parches rojos cubiertos por costras amarillentas de aspecto grasoso que pueden presentarse también en el rostro, pecho o espalda.
  • La piel está seca, enrojecida y sensible.
  • Dermatitis de contacto. Posterior a la aplicación de un tratamiento para el cabello se puede evidenciar una piel roja, seca con ampollas o grietas.
  • Psoriasis. Es posible identificar en el cuero cabelludo —o codos, nudillos o rodillas— parches rojos con una costra blanquecina superior.
  • Tiña de la cabeza. Aparecen parches redondeados de color rosa con borde descamativo que se acompañan de pérdida de cabello.

Si tienes caspa asociada a alguno de esos signos, no dudes en consultar con el dermatólogo.

Soluciones caseras y profesionales para deshacerte del problema

Este suele ser un problema estético fácil de resolver con remedios caseros, champú y otros productos de venta libre. Sin embargo, si no consigues controlarla con estas medidas, lo mejor es acudir con el dermatólogo.

El tratamiento debe iniciar con un buen champú anticaspa. Debes escoger el que contenga alguno de estos principios activos: piritiona de zinc, alquitrán de hulla, sulfuro de selenio, ácido salicílico o ketoconazol (Mayo Clinic, s.f.).

En la mayoría de los casos, el champú es suficiente para resolver el problema. No obstante, puedes sumar a tu rutina de cuidado algunos productos que ayuden a hidratar el cuero cabelludo como mascarillas de aguacate, aceite de coco y probióticos (Marcin, 2019; Roudsari et al., 2015).

2 verdades y 1 mito sobre la caspa

Por último, vamos a resolver 3 dudas comunes sobre este antiestético problema.

1. Te hace perder el cabello

La familia de hongos Malassezia está asociada con caspa y pérdida del cabello. Por eso, muchos de los champús anticaspa contienen principios activos que inactivan a estos hongos (True et al., 2018).

2. El estrés es un factor que la empeora

Por otra parte, es importante recalcar que la caspa puede empeorar si te encuentras sometida a mucho estrés. El ambiente frío y seco, propio de los meses de invierno, también pueden aumentar la descamación (Gavin, 2019).

3. La caspa es contagiosa

Este es un mito. No existe evidencia de que la caspa pueda transmitirse de una persona a otra. Aunque se presume que puede haber predisposición genética a sufrirla. En especial, si está ligada a otras enfermedades de la piel como psoriasis o dermatitis seborreica (Gavin, 2019).

La caspa es un trastorno estético muy molesto y frecuente que produce descamación del cuero cabelludo. Sin embargo, por fortuna es muy sencillo de tratar; con un buen champú anticaspa suele ser suficiente.

Así que, no te angusties en exceso, ponte manos a la obra y consulta al dermatólogo si no logras resolverlo.