El champú y el acondicionador son los pasos básicos para cuidar el cabello. Pero incluir el uso de aceites para el pelo en nuestra rutina es la clave para tener una melena muy bella, sana y brillante.

El cuero cabelludo protege el pelo al proporcionarle aceites naturales, pero estos van disminuyendo durante su crecimiento natural. Por eso, aplicarle aceite le brinda protección.

Aceites para el pelo, su uso y recomendaciones según el tipo de cabello

En general, los aceites para el pelo se pueden utilizar en todo tipo de cabello; pero se aconseja no abusar del aceite capilar en el pelo fino y liso. Por el contrario, es muy recomendado su uso en los cabellos rizados porque evita el encrespamiento y mantiene el rizo sano y flexible. Y también en los cabellos teñidos, porque pueden estar maltratados por el empleo de productos químicos (Almazán, 2021).

Lo más aconsejable es elegir los aceites para el pelo según cada tipo de cabello. Existe un gran número de aceites, cada uno con una función específica, por ejemplo:

  • Aceite de almendras: es un poderoso agente hidratante
  • Aceite de coco: nutre, revitaliza y penetra en la fibra capilar, siendo ideal para cabellos maltratados
  • Aceite de argán: nutre en profundidad y se aconseja para reparar las puntas dañadas (horquetillas)
  • Aceite de jojoba: es el recomendado para el pelo graso; ya que limpia en profundidad el cuero cabelludo
  • Aceite de romero: incrementa la oxigenación de los folículos pilosos, previniendo la caída capilar. Por esto es uno de los remedios para la caída del cabello más utilizados
  • Aceite de oliva: por sus propiedades humectantes y regenerativas

También te puede ser de gran utilidad:

Modos de empleo y recomendaciones en tiempo de uso de los aceites para el pelo

  • Para cabellos grasos: coloca unas gotas en la mano; esparce y aplica desde el medio del pelo hasta las puntas, esto ayudará a tratar las horquetillas
  • Para cabellos secos: aplica el aceite desde la raíz hasta las puntas; masajeando suavemente. Deja actuar de 20 a 30 minutos y luego enjuaga
  • Combinado con agua: en una taza de agua caliente, agrega 5 cucharadas de aceite. Las proporciones las puedes cambiar según la cantidad y el largo de tu cabello
  • Como loción: aplica desde el cuero cabelludo hasta la raíz, deja actuar por 20 minutos y enjuaga
  • Como nutriente: ponte el aceite en todo el cabello, desde la raíz hasta las puntas. Luego, cubre el pelo con una toalla, papel aluminio o gorro de baño durante 15 minutos, de esta forma el calor activará los nutrientes. Enjuaga normalmente
  • Como mascarillas a base de aceites: los puedes mezclar con huevos, miel, leche o aguacate; su combinación ayuda a revitalizar el cabello (Fraj, 2019)

Los beneficios de aplicar aceites para el pelo

Hay que tener en cuenta la diferencia entre hidratar y humectar. En este sentido, hidratar es aportar agua al cabello para mejorar su capacidad de absorber humedad y nutrientes; mientras que, humectar es atrapar y retener esta humedad creando una barrera protectora que evita la pérdida de agua. Los aceites son humectantes que brindan los siguientes beneficios:

  • Revitalizan el cabello
  • Reparan las puntas dañadas
  • Evitan el encrespamiento o frizz
  • Previenen la caída capilar
  • Protegen de los rayos solares
  • Facilitan el desenredado

También algunos aceites actúan como protectores térmicos de aparatos como secadores y planchas de pelo. Igualmente, son ampliamente utilizados en los tratamientos de repolarización capilar (Almazán, 2021).

Los aceites para el pelo son humectantes que revitalizan el cabello, reparan las puntas dañadas, combaten el  encrespamiento o frizz, evitan su caída y lo protegen de los rayos solares. Puedes elegir un buen aceite natural que aporte nutrición; suavidad y resistencia a la fibra capilar, para tener la cabellera hermosa y espléndida que siempre has deseado.